jueves, 27 de diciembre de 2012

Con el culo al aire

Nicholson con el culo al aire en
"Something's gotta give" (2003)

Pocas cosas hay más democráticas, socialmente igualitarias y fraternales que pasear por el pasillo de un hospital con una bata raída que deja asomar nuestro honroso culo. En ese momento no hay distinción alguna y puedo imaginar que para un cirujano que nos tiene abiertos en canal sobre su mesa en quirófano tampoco. En un hospital público no hay apellidos, sólo nombre propio. En un hospital público sólo tiene sentido el tuteo porque los formalismos sociales carecen de sentido mientras se limpia ese culo que después asomará tras la bata rasgada. En un hospital público todos comemos lo mismo porque no existen más caprichos que los puramente terapéuticos y esos sólo los puede marcar un Doctor.

Sí, también se trata de esto y puede que en el anterior artículo realmente me quedase en blanco y no llegase a acertar con el quid de la cuestión pero las celebraciones navideñas también sirven para charlar, completar una opinión o incluso rectificarla si fuere menester. Un sólo comentario de un tío mío bastó para percatarme de que había olvidado la pieza estratégica e ideológica que fundamenta el robo sanitario que se está perpetrando: el egoísmo puro y duro. Este tío mío - uno de esos que te tocan en la lotería del matrimonio y que con los años reconoces como propio - resulta que es médico y resulta que además nació con la fortuna de traer la sensibilidad social instalada de serie, él me comentó sencillamente que todo se resume a lo de siempre, hay personas que no ven más allá porque su más acá egocéntrico y acumulador no se lo permite. No deja de ser curioso, por cierto, que estadísticamente la mayoría de estas personas afanadas en dejarnos con el culo aire para tener bien tapado el suyo, suelen creer en un Más Allá que jamás han visto ni verán, ironías. Pues estos seres vivos - no sé si llegan a humanos  - tienen representantes políticos y esos representantes, representan sus intereses que no son otros que no dejarse ver el culo nunca más ante un inferior, sea este compañero de habitación o celador.

Así llegamos a lo mollar, estos tiparracos herederos de la tiparraca nunca entenderán por qué teniendo más recursos, a la hora de la verdad, cuando la dolencia es grave, tienen exactamente el mismo derecho y mismo trato que un muerto de hambre cualquiera. Esto ni lo han entendido nunca, ni lo entienden hoy ni lo van a seguir consintiendo, al igual que tampoco consentirán que el hijo de un campesino emigrante termine su ingeniería antes que el cazurro holgazán de su hijito fiestero. Y en esto estamos cien años después, otra vez a vueltas con la lucha de clases, en esta ocasión unos intentan restaurarlas y otros pretendemos defender con uñas y dientes que nos tenga que enseñar el culo hasta el mismísimo rey de España  si fuese necesario.

Mientras tanto, la hija de mi tío se fue. Ella es prima de mi mujer, me gustaría considerarla como prima propia pero no puedo porque apenas hemos coincidido, quizá porque cometió un día el acertado error de convertirse en médico y eso suele hacer incompatibles horarios y vidas con el común de los mortales.  En estos momentos, tras una larga travesía del desierto, la hija médico de mi tío médico vive en una pequeña ciudad holandesa, trabaja en un hospital público y el próximo mes, tras años de lucha, cobrará al fin un salario acorde a su capacidad como cardióloga - esta palabra en femenino me hace saltar el corrector automático pero me importa un pimiento - y a su indiscutible formación médica. Es probable que la hija médico de mi tío médico ya no regrese, es probable porque su novio - también médico porque también sacrificó acertadamente años de su vida para ello - parece que será bienvenido en el mismo hospital, allí están encantados de recibir a los profesionales jóvenes y cualificados que aquí expulsamos. Se nos van los cerebros y se nos acumulan los políticos descerebrados  y así, sin educación igual para todos, sin sanidad igual para todos y sin profesionales que estén dispuestos a seguir luchando en soledad, pasan los meses, pasan los años, pasan las décadas y nos vamos irremisiblemente quedando, todos o casi todos, con el culo al aire.

Os deseo un saludable año 2013, más os vale porque como os pongáis malitos...

At the same time, far, far away...
The president of the United States of America is alerting his country of the real perfect storm, the "american way of life" great earthquake. He promised to conserve the country's health protection, he sweared he would never touch the health programs, nor the Medicaid nor the Medicare. So I guess you, american citizen, must trust him because he's Nobel of Peace awarded and I presume he doesn't want to go down in history like the president who ignited the wick of an unexpected american social revolution just two months after his election.
But don't worry, american citizen, your health service will always have customers from Spain. Here in Spain, lots of people keep collecting money or bottle caps in order to keep their faith alive. They blindly believe on the miraculous sanation of their sons, daughters, brothers, sisters and parents in your country . They will never accept that there's nothing you can do for them if we were unable to do anything in one of our exceptional public hospitals. But this is true just for the moment because some stupid spanish polititians are doing their best to wreck one of the top health systems in the world.
Good luck and take care of your health, we'll keep on fighting for ours before becoming like zombies...




PD: La última parte del post la escribo en inglés porque tuve la fortuna de aprenderlo en parte a costa del dinero de mis padres, mea culpa, pero de eso se trata también, de luchar por que todos tengan la misma oportunidad con o sin dinero.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

En blanco

Os presento a Mi Hospital
Hace más de un mes que no publico ningún artículo pero hoy no hablaré sobre el síndrome de la página en blanco porque no creo que a nadie le interesen los motivos por los que escribo o dejo de hacerlo, sin embargo es necesario que dé una mínima explicación de lo sucedido para introducir el tema que más me turba estas últimas semanas.

Decidí abandonar temporalmente Turbutopía tras el ingreso de mi padre allá por el mes de octubre en una clínica privada de Madrid por una supuesta afección renal, hay que decir también en este punto que hace algo más de un año se sometió a una operación cardíaca de cambio de válvulas en otra célebre clínica privada de Madrid. A los doce días de aquello, le intervinieron de urgencia por segunda vez a corazón abierto, debían eliminar un coágulo, un litro de sangre en el pericardio, cosas que al parecer suceden sin más. Finalmente, como las casualidades no existen, tras un largo periplo de clínica privada en clínica privada a lo largo del último año, después de un ictus, un falso diagnóstico de cirrosis y otro erróneo diagnóstico de insuficiencia renal aguda, recabamos en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Fue "duro" pero convencimos a mi padre de que la salud era más importante que la comodidad y allí, al fin, se le diagnosticó un desprendimiento de cien grados en la válvula mitral y un problema en la tricúspide. Tras diez horas de compleja cirugía cardíaca extracorpórea y muchas semanas de ingreso hoy mi padre se encuentra aún en el hospital pero parece que progresa adecuadamente hacia su recuperación definitiva.

¿Por qué contar hoy esta historia tan personal? La cuento porque estoy en blanco, porque tras tantos días conviviendo con nuestro excelente personal sanitario me siento parte integrante de la marea blanca que invade nuestras calles, las puertas de nuestros hospitales y nuestros centros de salud. Me siento éticamente obligado a apoyar sin ningún tipo de matiz todas las huelgas, manifestaciones y protestas que se están produciendo o se vayan a producir por mucho que puedan incomodar a mi padre o hacer un poco más larga su convalecencia. Lo apoyo porque si no nos hubiésemos dotado de la sanidad pública que aún hoy disfrutamos, algún infame gerente privado habría valorado que su operación no tenía ninguna garantía de éxito y además no era rentable, las consecuencias hubiesen sido funestas. No se trata ya de que vayamos a pagar por lo ya pagado, se trata de intentar evitar que nos dejen morir como chinches.

Debemos apoyar a todas esas personas que nos curan, nos atienden, nos dan de comer, nos limpian e incluso nos dan consuelo aunque no esté entre sus cometidos. Ellos y ellas tienen la fortuna de ejercer un empleo vocacional, se formaron para ello sin pensar en el lucro porque para lucrarse todos sabemos que existen caminos mejores y más rápidos. Sí, no debemos dudarlo, tienen vocación de servicio, por eso, sólo por eso, han aguantado carros y carretas durante lustros de terrorismo "liberal" en Madrid sin pestañear, por eso han soportado vejaciones públicas, mermas salariales y precariedad laboral, por eso, en fin, se han cuidado muy mucho de hacer huelgas hasta ahora, porque ellos y ellas cuidan, se dedican a eso y por eso nunca quisieron defenderse perjudicándonos a nosotros.

Pero ahora sí ha llegado el momento de parar porque ya no están defendiendo sus derechos laborales - que también, por justicia pueden y deben - ahora están luchando por nuestra salud presente y futura. Ahora nos toca a nosotros cuidar de ellos y eso pasa por hacer de su bata nuestro sayo, aquí no valen ya matices ni contra-argumentos ni justificaciones estériles. Muchos datos se han publicado ya, no ahondaré en ellos, no es necesario, basta con haber salido de nuestras fronteras y echar un vistazo a lo que se escribe y comenta fuera para saber con certeza que nos envidian, el turismo sanitario a España surgió por algo. Poder mejorar no significa que no se haya estado haciendo bien, poder ser más eficientes no significa no haberlo sido bastante, poder gastar menos no significa en ningún caso haber gastado mucho.

Ayer escribí en Twitter que Hipócrates sabría perdonar al médico que, llegado el momento, se negase a curar a González, Lasquetty, Burgueño o su jauría de perros rabiosos, entonces apareció un médico, un buen hombre, me interpeló y me hizo recuperar mi sentido común nublado por la ira. Él me dijo que siempre curará a quien lo necesite, sin preguntar, sin cobrar, sin esperar nada a cambio. Así son ellos, dadivosos, fieles a sus juramentos, comprometidos con la sociedad y con su profesión, son exactamente lo que quisiéramos que fueran nuestros políticos pero jamás serán mientras sigan gobernando nuestros países entes opacos que no elegimos.

Hace una semana fuimos a abrazar a nuestros hospitales, ayer buscamos un motivo para agradecer públicamente a nuestra sanidad su existencia, pronto, si los presupuestos generales de la Comunidad de Madrid ratifican la tropelía, deberemos atrincherarnos, no pagar y hacer todo lo que esté en nuestras manos para que ninguna empresa quiera invertir en nuestra sanidad. ¿Utopía? Puede ser pero no mucho tiempo ha, una lideresa de cuyo nombre no quiero acordarme, quiso vender nuestra agua, protestamos, firmamos y marchamos pero sólo nos libramos del robo porque nadie quiso comprarla. No estaría de más que quién quiera hacer negocio a nuestra costa sepa que somos díscolos, que seremos muy malos enfermos y le daremos muchos, muchos quebraderos de cabeza.

Aquí lo dejo por hoy, debo ir a visitar a mi padre, sigue y seguirá ingresado hasta que esté del todo recuperado porque en su hospital, mi hospital, vuestro hospital y el de tantos otros, no hay prisa, ahí no se rentabilizan camas ni atienden clientes, ahí sólo curan pacientes. Esperemos que alguna mente lúcida reaccione in extremis y se dé cuenta de que el único beneficio que se puede y debe obtener de un sistema sanitario es construir una sociedad longeva y saludable porque de esa sociedad dependerá el futuro económico de un país, porque la muerte nunca es rentable, sólo la vida lo es.

A mi padre le pararon el corazón durante seis horas y por eso yo apoyo con todas mis fuerzas que los que lo hicieron paren unos días porque si no lo hago, si no lo hacemos, será nuestra sanidad la que pare para siempre.

LA SANIDAD NO SE VENDE, SE DEFIENDE (Y si se hace cantando, mejor que mejor)




martes, 23 de octubre de 2012

Provocadores

Plaza de Tlatelolco - Octubre del 68
10 de abril de 1865: Era la Noche de San Daniel también llamada del Matadero. Cientos de estudiantes se manifiestan pacíficamente en la Puerta del Sol contra las políticas educativas del gobierno de Narváez y en apoyo del rector de la Universidad Central de Madrid que se había negado a cumplir las órdenes de destituir a catedráticos de la categoría de Salmerón o Castelar. Lo que debía ser una serenata divertida se convirtió en una batalla campal provocada por las órdenes de un gobierno autoritario a las unidades de Guardia Civil y ejército allí desplegadas. Por supuesto, las versiones oficiales hablarían de peligrosos subversivos pero basta reproducir un fragmento de La Iberia, diario liberal de la época, para hacerse una idea de lo sucedido:  "Ya puede Narváez escribir una batalla más en su hoja de servicios, puesto que en la Puerta del Sol dirija de gran uniforme la batalla contra estudiantes indefensos que tuvieron tranquilidad de sufrir las cargas a la bayoneta sin inmutarse y sin retroceder, en las cuales hubieran seguramente sucumbido, si los oficiales y los soldados hubieran cumplido al pie de la letra las órdenes que les daban, y no se hubieran detenido ante jóvenes, la mayor parte imberbes y todos indefensos. ¡Y estos Gobiernos se llaman Gobiernos de orden!¡Ah! ¡Lo que anoche presenciamos nos haría reír por lo ridículo, si no nos indignara por lo torpe y peligroso!". Tres años después caería el reinado de Isabel II, puede que esto fuese su preludio. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

2 de octubre de 1968: Miles de estudiantes mexicanos aprovechan un año olímpico e internacionalmente revolucionario para mostrar su malestar en la Plaza de Tlatelolco o De las tres Culturas (curiosa ironía). La manifestación se salda con más de seis mil detenidos y un número aún indeterminado de fallecidos. Dijeron que eran insurrectos armados y que las fuerzas de seguridad actuaron en defensa propia. Tres décadas después, el gobierno mexicano tuvo que reconocer la verdad y pedir disculpas, ninguno de los estudiantes masacrados regresó de aquella plaza, hoy sus familiares deben conformarse con una jornada declarada de luto nacional. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

16 de junio de 1976: Eran tiempos de apartheid en Sudáfrica, miles de estudiantes que debían ser extremadamente violentos, armados puño en alto con sus cánticos, se rebelan en Soweto (Johannesburgo) contra las políticas educativas racistas de un gobierno que pretendía acabar con una raza en general y su cultura e idiomas en particular. Las fuerzas de seguridad no tienen piedad y tirotean a la muchedumbre, mueren más de seiscientos jóvenes, muchos de ellos menores de edad. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

Primavera de 1989: Decenas de miles de personas marchan contra una serie de reformas económicas y políticas emprendidas por Deng Xiaoping, líder de la dictatorial República Popular de China. De nuevo, estudiantes e intelectuales pretenden alertar de la peligrosa deriva hacía la que se dirige su país. Asistimos una vez más a la bochornosa propaganda de un régimen que pretende silenciar a su élite cultural por enésima vez en la historia, lo que debió ser un revulsivo para la modernización de un país se transformó en una sangría. Aún hoy, el hermetismo de aquel país nos ha impedido conocer con certeza el número exacto de víctimas, no sabemos si fueron decenas, centenas o millares de jóvenes. Quizá el único que lo sospeche con certeza sea José Luis Márquez, el único reportero internacional que permaneció en la Plaza de Tiananmen, los que hemos tenido la fortuna de escucharle hemos oído hablar de montañas de cadáveres. Pero bueno,  no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

Invierno austral 2011: Salen de nuevo a la calle los estudiantes en Santiago de Chile, de nuevo demandan igualdad y mejora en las condiciones educativas y económicas y de nuevo son reprimidos salvajemente por parte de unas fuerzas de seguridad que quizá no hayan superado los tics de una feroz dictadura que también se llevó por delante a miles de jóvenes. Pero bueno, no importa, lo pasado, pasado está, al fin y al cabo, eran unos provocadores.

Otoño 2012: Y regresamos por fin a Espagna, a esta Espagna actual que nos cuesta reconocer porque hacemos caso omiso a su historia reciente y no tan reciente. Esta Espagna que debo escribir con "gn" para evitar la apropiación indebida de ideas de algún patán nacionalista de vaya usted a saber qué nacionalismo, porque mientras los de un lado nos roban la ñ, los del otro huyen de ella como de la peste. Esta Espagna en la que insultar a los maestros, a los alumnos, a los padres de los alumnos y a la inteligencia en general se ha convertido en un deporte nacional. Esta Espagna que nadie en treinta y cinco años se ha molestado en educar porque a nadie le interesó hacerlo por miedo a dejar de gobernar. Esta Espagna que se encamina a una rebelión estudiantil mientras un ministro con nombre de eructo rectifica exabruptos.

Y esto es lo que ha sucedido en tantos lugares, en tantas ocasiones, en tantos momentos. Y esto es lo que habrá de suceder, si seguimos consintiendo el menosprecio, burla, ninguneo y ultraje constante al que se somete a estudiantes y docentes desde ciertos escaños, rotativos, platós de televisión y estudios de radio. Porque llegará la rebelión  pero para entonces ya nos habrán convencido de que son unos provocadores. ¡Qué diantre! Nos habrán persuadido de que son terroristas que hay que combatir. Entonces justificaremos y apoyaremos una acción violenta contra una manifestación pacífica y seremos cómplices de una nueva tarascada que abochornará a nuestros descendientes. Pero bueno, puede que todos no cedamos, algunos seguiremos sin creer falsas coartadas y nos mantendremos siempre del lado de los provocadores.



PD: Pido disculpas por el chiste de mal gusto con el apellido del ministro, no quería decir lo que dije, imagino que las malas formas se contagian, espero que se acepte mi rectificación al igual que nosotros aceptamos las suyas.


miércoles, 10 de octubre de 2012

"Los Nuevos Tiempos"

Redacción NY Times durante el Hundimiento del Titanic1912
"Los viejos tiempos"
Carta abierta a mis queridos, admirados y sufridos periodistas: ¿Sabíais que las Naciones Unidas declararon que éste sería el Año Internacional de las Cooperativas? Pero mientras tanto, en el mundo real...


Fondos de capital y riesgo, oscuras corporaciones con intereses políticos, inmobiliarias, bancos y multinacionales que se dedican no se sabe muy bien a qué al margen de comprar, vender, re-comprar y revender sus acciones. Esta es la composición del magma accionarial que hoy en día controla los medios de comunicación en general y la prensa escrita en particular, un magma que a su paso ha destruido o está destruyendo las esperanzas de que la nueva democracia que debemos construir entre todos se sustente en ese cuarto pilar fundamental - que no poder - que es el derecho a la información veraz y el derecho de informar libremente.

No lo hacen, no están dispuestos a ello, estamos ante otra gran crisis dentro de la crisis. Aquellos que se remangaron hace treinta años para estructurar una industria informativa libre que se desarrollase en paralelo a aquella democracia incipiente, hoy, no son más que muñecos de trapo que pululan entre reuniones de administración y juntas de accionistas. En ocasiones también se venden al mejor postor y se aventuran a soltar peroratas en universidades, debates televisados o cualquier foro en cualquier contexto, siempre y cuando cinco minutos después de terminar reciban un suculento cheque. Otras veces, como son los dueños de sus medios o por lo menos creen serlo, se reservan media página dominical, o una entera, o si fuese menester, dos, para castigarnos con su gran columna, su banal aportación, negro sobre blanco, a la historia del periodismo envenenado. Muy tontos deben ser si ni siquiera se han dado cuenta de que tanta reunión encorbatada y tanto gráfico bursátil les hizo perder la ligereza de pluma que otrora tuvieron, hoy sus artículos son, en el mejor de los casos, un tostón y en el peor, una soflama infumable.

Por eso ha llegado la hora de cambiar las cosas. Mirad, según avanzamos por los angostos caminos de esta ya larga depresión, nos vamos dando cuenta de que lo peor que nos podría pasar, y aún no se puede descartar, es que se cerrase en falso. Estamos viendo que la clase política actual está dejando pasar el tiempo para ver si con un poco de suerte cuando todo acabe, ellos han conseguido mantener sus privilegios, las estructuras democráticas y sistemas de representación que heredaron de siglos anteriores. También observamos que sectores de vital importancia estratégica para nuestra economía siguen enrocados en usos, costumbres y modelos de negocio que nunca debieron ser o que al menos no debiéramos permitir que siguiesen siendo durante este siglo, sí, hablo de bancos, eléctricas y otros. También percibimos que la justicia, otro de los poderes fundamentales del estado enquistado, no tiene el valor suficiente para pegar un martillazo en la mesa e independizarse de una vez por todas del poder político. Ante este panorama lo único que podemos o sabemos hacer es protestar en la calle para pedir que las cosas cambien aun teniendo serias dudas de que esa revolución necesaria llegue, puede que esta crisis sea la primera de la historia en pasar de largo dejando todo tal y como estaba.

Pero hay una cosa que sólo está en vuestras manos, amigos periodistas, cambiar el modelo informativo y la estructura de un sector en aparente decadencia que en realidad, de hacerse bien las cosas, estaría en los albores de su apogeo porque lo necesitamos más que nunca y porque la tecnología lo permite. Pero, ¿qué se puede hacer? Creo sinceramente que estáis en condiciones de ser pioneros, debéis comenzar a estructurar la mayor Cooperativa Informativa del mundo. Lo pensé ya durante el verano mientras, uno tras otro, caían tantas y tantos excelentes periodistas defenestrados por la deficiente gestión económica de los medios de comunicación en general o la indecente gestión política de NUESTRO principal medio público de información. Esto no ha hecho más que empeorar durante un otoño que nos está dejando un goteo incesante de malas noticias que afecta a muchas caras conocidas pero también a un sinfín de caras anónimas para la mayoría pero no para los que los conocemos, ni para sus ex-compañeros de trabajo ni para los que están en sus despachos firmando finiquitos. Está sucediendo un desastre, sí, una sangría que hoy se saldará con el despido de un tercio de la plantilla del periódico que formó parte consustancial de nuestras vidas. Pero al mismo tiempo, está surgiendo una de las mayores oportunidades históricas para evolucionar desde los cimientos, para conseguir que la información sea lo que siempre debió ser, es la ocasión de construir Empresa Informativa desde dentro hacia fuera.

Los que hoy os encontráis en la calle sois la fuerza de trabajo, esas empresas que hoy se reestructuran y juegan a la ruleta rusa en Bolsa, jamás lo hubieran conseguido sin vosotros, nunca hubiesen sido nada sin vosotros. Por eso sentaos, reflexionad y hablad. Contempládnos, fuimos impenitentes devoradores de vuestras crónicas ayer, nos sentimos huérfanos y patidifusos hoy, si nos miráis veréis que hay mercado y cuando lo hay siempre surgen las fuentes de ingresos. ¡Juntaos! Poco importa si vuestra pluma es liberal o social, juntaos porque de lo que se trata es de construir un medio libre y legible por todos, ya veréis como compraremos vuestro diario, ya veréis como después llegarán los anunciantes. ¿No habéis soñado con decidir todo entre todos? ¿No habéis pensado que todo iría mejor si ciertos directivos no tomasen decisiones empresariales suicidas? ¿No os gustaría tener un director y consejo editorial de consenso? ¿No ansiáis sentiros libres y orgullosos de vuestro trabajo de nuevo? ¿No queréis recordar lo que rondaba vuestra mente post-adolescente cuando os sentabais en aquellas aulas de Ciencias de la Información? ¡Pues hacedlo, coño!

España es ejemplar en pocas cosas pero una de ellas es el cooperativismo, aquí hemos demostrado que ahí puede estar la base de enormes éxitos empresariales y una nueva economía social. Día tras día, grandes multinacionales como la Corporación Mondragón siguen funcionando a pleno rendimiento, lo hacen desde hace décadas, llegando a protagonizar casos prácticos que se estudian en grandes escuelas de negocios internacionales. Ellos se dedican a la ingeniería agro-alimentaria, fabrican electrodomésticos, carrozan autobuses y algunos poseen hasta sus propias entidades financieras dirigidas por ellos mismos. Todo esto lo desarrollan en plena expansión asiática, mientras gigantes como Philips abandonan los televisores por no poder competir con Samsung, estas cooperativas siguen creciendo y exportando. Si pensáis que montar vuestro propio periódico, con vuestros propios recursos es utópico es que estáis locos. Nacisteis con un don, si otros son capaces de seguir ganando dinero vendiendo lavadoras vosotros debéis ser capaces de hacerlo vendiendo vuestras letras, pero debéis vendérnoslas a nosotros no al mejor postor mercantil.

Sois tantos que poco importa el tamaño de vuestra cartera, contaos y multiplicad, creo que es posible y creo que en poco tiempo vuestra empresa corporativa sería rentable, sólo debéis hacer lo que sabéis: ver, escuchar, investigar, analizar y escribir. Nosotros haremos lo que siempre hemos hecho, pagar por leeros, los anunciantes llegarán, no lo dudéis. Eso sí, cuando os lancéis no debéis olvidar pagaros los unos a los otros porque gratis también se escribe pero se hace peor.

Parid pues un nuevo diario, yo por mi parte os dejo una posible cabecera: "Los Nuevos Tiempos", por algo hay que empezar. Si os animáis avisadme, no estoy capacitado para escribir junto a vosotros pero os puedo ayudar a vender la publi. ¡Venga!


Descarga el flash player para ver el reproductor

PD: Hoy, como no podría menos, va por usted Don Juan Luis, se lo ha ganado a pulso, que Don Jesús, esté donde esté le perdone, muchos no lo haremos.


viernes, 5 de octubre de 2012

Ella

¿Qué pensará Ella al mirar el horizonte?
"Muchacha en la ventana"
Salvador Dalí - 1925
No sé mucho de Ella pero sí lo suficiente.

Sé que acaba de cumplir 29 años, sé que abandonó su tierra natal, la República de Filipinas, hace por lo menos un lustro y sé que Ella es feliz regalando sonrisas a los demás. Aparte de esto, Ella es una persona culta, ve poco la televisión, navega mucho por Internet y devora libros en Inglés. Sí, sí, no os asustéis, devora libros en Inglés. Inglés, ese idioma bizarro, ese gran desconocido para muchos de los que hoy lean este artículo, esa lengua extraña para todos los presidentes del gobierno que hemos tenido. En Inglés, ella lee en inglés. Pero no contenta con eso, además habla tagalo, bastante español y algo de noruego.

Veréis, os cuento, resulta que cuando salió de su país, Ella estaba estudiando una carrera superior en Manila - no me preguntéis por la carrera, poco importa, sobre todo teniendo en cuenta que sólo el 8% de los españoles encuestados por el CIS disponen de una carrera superior - lo que le permitió solicitar un visado de estudiante en el país nórdico. Allí fue bien acogida, vivió con una familia amable que le permitió compatibilizar sus clases de noruego con el cuidado de los niños, digamos que en esa época podemos considerar que era au-pair, esa palabra tan chic, tan cosmopolita, tan occidental, tan alejada del típicamente hispánico chacha.

Ella estuvo algún tiempo en Oslo, poco importa cuánto, luego se dio cuenta, maldita sea la hora, de que ya estaba en Europa. Podía viajar libremente y así lo hizo, cogió sus maletas y volvió a migrar, lo hizo hacia el sur como un ave que busca el calor de latitudes con un clima más propicio. Pero Ella no volaba, tampoco podía hacerlo artificialmente, para entonces su visado de estudiante había caducado y pasar los controles para subir a un avión era un riesgo que no se podía permitir. Cuatro fronteras inexistentes después y no sé cuantos días en bus más tarde, llegó a España. Por fin España, la tierra prometida, el lugar dónde viven los escasos familiares y amigos que hace años se aventuraron como Ella. A pesar de que la mayoría de sus conocidos vivían en Barcelona, Ella decidió ir a Madrid, una ciudad acogedora en la que nadie es de ninguna parte, una ciudad en la que una joven valiente, emprendedora, aventurera, culta y alegre podría empezar una nueva vida. Y la empezó.

Ha pasado el tiempo, Ella sigue aquí y no tiene intención de irse. Ella sigue aquí porque quizá encontró una nueva familia, nuevos amigos, nuevas ilusiones y nuevas esperanzas. Ella sigue aquí a pesar de todo lo demás. A pesar de saber que retomar sus estudios será difícil y llevar a la práctica profesionalmente los que ya posee será improbable. Ella sospecha que a pesar de tener trabajo, vivienda y haber presentado todos los papeles necesarios en tiempo y forma, lo más seguro es que le denieguen el permiso de residencia. Ella es consciente de que no debe frecuentar aquellas plazas y barrios donde suelen reunirse sus compatriotas porque de vez en cuando se presenta una patrulla a solicitar unos papeles que nadie tiene. Ella ya ha descubierto que el aspecto físico en este país sí importa, que las deportaciones no son una leyenda y que si alguien le pregunta debe decir que es ciudadana china porque aquí no se trata igual a todas las personas, nuestra diplomacia y acuerdos comerciales dependen de la manga ancha que tengamos con algunas. Ella ya ha probado la medicina de la infamia, el mes pasado sus médicos le han comunicado que no pueden seguir tratando la "dolencia gástrica" que padece, por ahora se quedará sin saber si es hepatitis o alguna otra cosa sin importancia.

Ella tiene padres, hermanos, sueños, frustraciones, anhelos, amores. Ella tiene necesidades, se viste, come, bebe y cuando enferma necesita curarse e incluso medicarse. Ella paga impuestos ¿o es que todo lo anterior no está gravado? Ella conoce la historia de Toledo y su arquitectura mejor que la mayoría de los toledanos, Ella es capaz de cocinar gazpacho igual que la mayoría de los andaluces, Ella ha visitado más museos en Madrid que la mayoría de los madrileños, Ella ha viajado más por España que la mayoría de los españoles. Ella también tiene nombre propio y apellido pero no merece la pena revelarlo, para la mayoría sólo es una filipina, una filipina ilegal, qué más da cómo se llame.

Mas yo me pregunto: ¿Cómo puede ser una persona ilegal? ¿Acaso Ella no respira? ¿Acaso Ella no es sujeto de derecho por el simple hecho de nacer? ¿Acaso Ella no contribuye con su trabajo al correcto funcionamiento de la economía del país en que reside? ¿Acaso ha cometido algún crimen por el que haya que privarla de libertad? Pues por lo visto, en estos tiempos de demencia política que sufrimos, un feto cuya supervivencia es imposible fuera del vientre materno, un proyecto de persona que está aún a muchas semanas de serlo realmente, tiene más derechos que Ella a pesar de haber nacido hace casi tres décadas.

Ella sólo cometió un error, malinterpretar el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, creer que efectivamente estaba amparada por el derecho a salir de su país y regresar libremente, pero puede que el mayor error fuese pensar que nosotros no nos saltaríamos todos y cada uno de los demás artículos formulados en 1948. Ella se equivocó, somos humanos sí, pero tenemos por costumbre no respetarnos a nosotros mismos y omitir cualquier realidad que interrumpa el suave devenir de nuestra sedentaria existencia, en otras palabras, lo que a Ella le ocurra nos importa un pimiento porque bastante tenemos con lo nuestro.

Ella, al asomarse a la ventana, se preguntará si acertó al venir y sin embargo Ella permanecerá aquí, porque es persistente, porque regresar, aunque nos parezca mentira, sigue sin ser una opción y porque por ahora tiene lo fundamental para sobrevivir en tiempos de guerra, el amor de los que la rodean, especialmente el de unos críos ajenos que no se imaginan la vida sin Ella.

Muchos se preguntarán si esta fábula de inmigración, si la historia de Ella es real o ficticia, poco importa, lo único relevante es que su vida, nuestra vida, debería ser más sencilla y luchar por que lo sea no es una utopía sino una obligación moral.



PD: Dedicado a todos aquellos que legislan mirando gráficos y números sin pararse a pensar que tras cada cifra hay un ser humano. El maligno existe, sois vosotros, confesadlo sin pudor el próximo domingo. NO, esos no merecen una dedicatoria, mejor dedicar este artículo a Ellas (y algunos Ellos). Gracias por ocuparos de nuestros padres e hijos durante aquellos años de bonanza y disculpadnos la crueldad con la que hoy os tratamos, no sabemos lo que hacemos pero pronto lo descubriremos.




jueves, 27 de septiembre de 2012

Propósitos y precipitaciones

25 de septiembre 2012: una jornada borrascosa 
Hace una semana puse fin a un paréntesis que me sirvió para re-ubicarme, preocuparme de lo mío, despreocuparme de lo nuestro y dejar de torturarme unos días con la frustración que provocan las consecuciones utópicas que parecen no llegar nunca. Regresé al cole turbutópico con un tupper lleno de buenos y malos propósitos que, aún sin saber si podré calentar, trataré de digerir y hacer digerir de la mejor manera posible sin enfriar demasiado el alma ni perder demasiados amigos en el camino.

Me propongo no creer nada de lo que los representantes de un sistema democrático antiguo y desvencijado me propongan porque si ya no me fío de la solidez de un edificio ruinoso sería ilógico pensar que un par de ladrillos aparentemente resistentes me librasen de morir enterrado bajo un amasijo de escombros. Aquí sólo hay unos que pretenden gobernar cuando lo hacen, y cuando no, también, porque en realidad hace tiempo que jamás gobiernan aunque tengan la falsa sensación de hacerlo. Otros buscan consolidar partidos sin ideología o ideologías sin partido, por no hablar de los que recurren a soluciones retrógradas y obsoletas, nacionalistas sin más nación que unas siglas con escaso valor semántico.

No me siento ya obligado a respetar a nadie que no respete mi inteligencia. Puedo tolerar que me toquen el bolsillo, que masacren el colegio de mis hijos, que pongan en peligro la salud de mi familia, que perviertan los valores de una sociedad según los dictámenes de una secta o malgasten nuestros recursos en proyectos faraónicos ya de inicio caducos. Lo que no voy a consentir es que me digan que no hacen lo que hacen y traten de arrebatarme el derecho a la pataleta y al insulto. Sí, me propongo insultar sin piedad igual que ellos insultan a mis entendederas cuando las suyas no valdrían para hacer nada más que lo que hacen que es nada.

La mayoría hemos regresado ya, si vivís en una gran ciudad dedicad un instante a mirar el rostro de las personas que os cruzáis, yo lo he hecho, lo sigo haciendo. Si tenéis la fortuna de viajar, comparad los rostros que veis con los que encontrasteis este verano en otros lugares. Entonces puede que os surja una pregunta: ¿Sigue siendo el nuestro, el país de la alegría? Veo tensión, tristeza, aspereza, enfado, angustia y fatiga pero no lo constaté hasta que en otro lugar, con no menos problemas que los nuestros, percibí todo lo contrario.

Ayer hubo Asamblea General de Naciones Unidas, lugar elegido por muchos para apuntarse con el dedo, escenificar chantajes, pregonar amenazas, verbalizar memeces y acentuar cismas culturales. En ese marco se estrenaba nuestro flamante Presidente del Gobierno lloriqueando un puesto fijo en el Consejo de Seguridad y declamando un "oportuno" discurso sobre Gibraltar , sin duda dos de los grandes temas que tanto preocupan a los españoles. Así comienza nuestra carrera hacia la reconquista de La Roca, quizá en un futuro tengamos el orgullo de decir que somos el único país del hemisferio norte, que cuenta con primates - mejorando los presentes - entre su fauna autóctona. Puede que para entonces el neo-secesionista catalán de turno haya conseguido independizar a su país de ninguna parte y en ese nuevo contexto global ande ya mendigando su silla en la ONU. Me permito en este punto una pequeña sugerencia, puestos a malgastar el tiempo en idioteces, yo me jugaba el todo por el todo y me independizaba del planeta Tierra, este lugar será en poco tiempo incompatible con la vida si sigue siendo gobernado por deficientes emocionales.

Al fin y al cabo no deberíamos marcarnos grandes propósitos para el nuevo curso, han llegado ya las primeras precipitaciones otoñales mientras los poderes políticos que creen dirigir el mundo siguen tomando decisiones precipitadas, ilógicas y esperpénticas. Después, satisfechos por el trabajo bien hecho - estos tipos hace tiempo que perdieron a su abuela - se fuman un puro mientras caminan por una gran avenida o se reúnen con monarcas a los que horas antes han lanzado el guante. Mientras la voz de la calle siga sin llegar a un parlamento estanco e insonorizado, el único gran propósito que debiéramos tener todos es denunciar sin descanso la carrera de majaderías galopantes hacía ninguna parte que han emprendido aquellos que hoy reclaman la legimitad obtenida en las urnas hace ya demasiado tiempo.

Mi propósito no es ofender pero tampoco temo precipitarme si afirmo que muchos de estos señores y señoras, diputados y diputadas, nacionales y regionales, nos engañaron al presentar sus credenciales. Cierto es que los contratamos hace pocos meses, pero como bien sabe la Ministra de Empleo, nadie debería  aguardar cuatro años para despedir a un trabajador manifiestamente incompetente y si no podemos demostrar su incompetencia, la indemnización, en todo caso, nos saldrá barata. Yo ya no me siento representado por ningún grupo de ese parlamento, reconozco cierta estima e incluso respeto profesional por alguno de los individuos que allí se sientan, pero es que esta lucha  también debe servir para que, en un futuro, adquieran mayor legitimidad para poder desarrollar su trabajo en mejores condiciones democráticas.

A los "representantes": ¿Respetar la voluntad popular? Yo voté, ocuparon su escaño, me engañaron y hace dos días se lo dije desde Neptuno y se lo seguiré diciendo: ¡Respétenme ustedes! O sigan con sus despropósitos pero no sueñen con que yo abandone mis propósitos.

A los demás: ¡Feliz tormenta!





jueves, 20 de septiembre de 2012

En este momento...

En este momento la noche podría estar abriendo,
es algo que suele suceder en un momento...
En este momento, masas enfurecidas acosan embajadas occidentales en Jartum por un vídeo que nadie ha visto mientras en Sudán del Sur los refugiados se hacinan en campos fronterizos, sucumben a epidemias y se preguntan si es que la guerra civil en ciernes entre los dos "Sudanes" se ha paralizado al llegar el infiel enemigo común.

En este momento, una treintena de países a lo largo y ancho de África y Asia recorren un camino sin retorno hacía un radicalismo que les traerá más de lo mismo, sufrimiento, pobreza, escasez democrática y un futuro incierto. En este momento me acuerdo de aquella vilipendiada Alianza de Civilizaciones, una iniciativa que no dejaron ni nacer, ridiculizándola hasta el absurdo cuando ya entonces teníamos pistas de que bien llevada podría haber sido una herramienta de gran utilidad diplomática. En vez de eso lo que tenemos es un embajador asesinado en Libia, lo que sin duda complica el asunto.

En este momento, cerca del Estrecho de Gibraltar, liberamos islotes de dudoso valor estratégico y nulo valor sentimental. A la vez, el control de otras islas en el Mar de China provoca un choque de gigantes en Asia que aprovechan para dirimir viejas rencillas mientras el arbitro de la contienda, los Estados Unidos de América, pacta nuevos escudos antimisiles en la zona y aprovecha para denunciar las prácticas comerciales de uno de los contendientes por competencia desleal, curioso arbitraje el suyo. A buenas horas, mangas verdes. Además de eso, nos encontramos con otro embajador "accidentalmente" fallecido en Japón, lo que sin duda complica el asunto.

En este momento, unos cuantos kilómetros al sur de los islotes que nos afanamos en rescatar en el Mediterráneo, el radicalismo, el mismo del que hablaba al comienzo, se hace cada vez más fuerte en el norte de África, la música ya no suena en gran parte de Malí y las mujeres ya han perdido sus derechos más básicos porque los talibanes saharianos ya han comenzado a aplicar las inverosímiles leyes que les dicta un dios o alguna extraña enfermedad mental. Afortunadamente no todo es malo allí, la cosecha en la zona del Sahel ha sido buena y ya "sólo" un 20% de la población de ese inmenso territorio pasará hambre, la mortalidad infantil también se reducirá, no fallecerán por causas directamente relacionas con la desnutrición más de 250.000 niños, todo un avance. Sin embargo, todo indica que la zona se convertirá en el frente de vanguardia o retaguardia -según se mire - de la próxima guerra santa que se avecina con "occidente"  y entonces ya nada importará.

Todo esto en el mismo momento en que nuestra deuda no hace más que crecer, nuestra producción no hace más que decrecer, nuestros Medios no hacen más que embrutecer, nuestra Europa no hace más que envejecer y nuestra obsoleta democracia no hace más que ensombrecer la extraordinaria evolución tecnológica que hemos sido capaces de desarrollar. Es un último intento, a la desesperada, de impedir que la tecnología se extienda y obligue a cambiar para siempre estructuras, conceptos y personas que desean  nadar a su antojo en las tranquilas aguas  de su pantano reaccionario a pesar de que la presa que lo contiene presenta ya señales evidentes de desgaste y más de una grieta.

Y, por supuesto, en este momento, Catalina de Inglaterra llora porque le han visto media teta, Esperanza de Madrid llora mientras nos abandona sin decir por qué y Cristiano el portugués llora como llorón que es. Nada más lejos de mi intención que olvidar las noticias que de verdad importan y provocarán sin duda un giro histórico en el devenir de la humanidad.

También es posible, que en este momento ya haya alguien, con las ideas claras, que sepa lo que se debe hacer y cómo hacerlo. Puede ser, que en este momento, ese alguien, seamos muchos, todos aquellos que hemos decidido salir de esa oscura caverna en la que durante años habitamos, no ya sin ser capaces jamás de adentrarnos en la caverna vecina sino sin ni siquiera haber echado nunca un vistazo a la amplitud del mundo exterior. Creo que este puede ser un momento excelente para dejar de ser de algo, de alguien, de esto o de aquello y comenzar, simplemente, a Ser y percibir que otros también Son.

En el arranque de esta nueva temporada turbutópica prefiero quedarme con la ilusión despierta de no estar asistiendo al fin de un momento sino sólo protagonizando el inicio del siguiente aunque de momento no lo sepamos. Veremos.
Fin del paréntesis.



PD: Debo añadir hoy un largo posdata para dedicar este artículo a Santiago Carrillo, también en este mismo momento en que yo escribía, él apuraba los últimos instantes de una intensa vida que a más de uno nos gustaría vivir. Podríamos preguntarnos qué hacer ahora, yo no lo sé pero sí sé que tenemos grandes retos por delante y que con la mitad de su ímpetu y compromiso social deberíamos ser capaces de casi todo. Dijo Abraham Lincoln que no importan los años que vivas sino la vida que pueble esos años, Santiago Carrillo gozó de ambas cosas y por eso es falso que haya muerto porque ninguna persona muere del todo mientras siga inspirando a otra el camino que debe seguir, para mí siempre será un referente. 
Descanse en Paz Camarada.